Cierran la investigación al grupo terrorista “revolución federal” sin indagar a los Caputo

El fiscal Pollicita dio por finalizada la investigación contra Revolución Federal sin profundizar en la relación económica con el Grupo Caputo. Un dictamen inconcluso y ningún Caputo indagado

Sin haber llamado a indagatoria a ningún miembro de la familia Caputo, que a través de la empresa Caputo Hermanos le pagó a uno de los fundadores de la agrupación violenta Revolución Federal (RF) más de 15 millones de pesos, el fiscal Gerardo Pollicita dio por terminada una “actuación complementaria” que se enfocaba en determinar si se trató de una forma de financiamiento. Uno de los referentes del grupo, Jonathan Morel, quien tenía una pequeña carpintería en Boulogne, había sido extrañamente contratado para equipar un edificio completo llamado Espacio Añelo cerca de Vaca Muerta, en Neuquén, a más de 1200 kilómetros. Los pagos, que recibieron él, allegados y proveedores, comenzaron el día previo a que la organización saliera a las calles con su primera marcha de antorchas y terminaron un día antes del atentado a Cristina Fernández de Kirchner. Sin explicitar conclusiones, la fiscalía le mandó un escrito al juez Marcelo Martínez de Giorgi, donde enumera medidas realizadas, para que él decida si quiere continuar la investigación. Sugiere pedir un nuevo análisis a la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Corte Suprema (DAJuDeCO).

En esta causa judicial Morel y otros tres miembros de Revolución Federal están procesados por incitación a la violencia por ataques y agresiones contra diversos referentes políticos en su mayoría ligados al peronismo. Uno de esos implicados es Leonardo Sosa, quien estuvo en el Congreso el primer día del debate del proyecto de ley ómnibus invitado por la diputada libertaria Lilia Lemoine. Sosa y Morel son seguidores de Javier Milei desde hace tiempo. Sosa no ahorra posteos amenazantes dedicados a CFK, a pesar de que en 2022 el juez y el fiscal advirtieron que sus acciones produjeron una escalada de violencia que tuvo como punto máximo su intento de magnicidio.

En la investigación en un comienzo se analizaron las charlas en Twitter Spaces que miembros de RF mantenían con cientos de personas y donde llamaban a matar, con menciones sobre la CFK, su hijo Máximo Kirchner y Alberto Fernández. Se hicieron bien visibles el día que aparecieron en una protesta con una guillotina que decía “Todos presos, muertos o exiliados”, hecha en la carpintería de Morel. El “todos” llevaba en la “o” el sol que identificaba al “Frente de Todos”. ¿Cómo se sostenían? ¿Quién los financiaba? Morel mismo dijo que había aprendido carpintería por youtube en 2021 y que uno de sus clientes era el Grupo Caputo. Caputo Hermanos, que se dedica al desarrollo inmobiliario, con proyectos de gran envergadura. La firma es manejada por los hermanos del actual ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. Su sobrino Santiago es asesor y uno de los hombres de mayor confianza del presidente Milei.

Cómo pinchar una causa

Morel había relatado que en diciembre de 2021 pasó de casualidad por su taller (que no tenía ni cartel) Rossana Pía Caputo, una decoradora hermana del ministro. Sus otros hermanos, Hugo y Flavio, son los dueños de Caputo Hermanos. La mujer le encargó al líder de Revolución Federal dos mesitas ratonas y dos barras para una casa en el barrio Santa Clara al Sur, contó. Al poco tiempo le reclamó que los muebles tuvieron roturas. En lugar de enojarse le hizo un increíble ofrecimiento que, desde el vamos, era imposible que cumpliera Morel. Había que equipar el edificio de Añelo, una zona petrolera con departamentos destinados a quienes van a trabajar allí: para eso le pedían 144 respaldos de cama, 144 mesas de luz, 36 mesas de comedor, 60 mesas ratonas, 60 mesas de TV, 24 barras desayunadoras, 60 percheros, más de 200 sillas y banquetas y hasta los colchones, sommier y almohadas, sillones, cortinas y veladores.

Pollicita dice en su dictamen que buscó establecer si el dinero que se probó recibieron Morel y allegados era “exclusivamente como contraprestación de los servicios comerciales brindados, en razón del amoblamiento del edificio conocido como Espacio Añelo”. “Se desplegaron múltiples medidas tales como tareas investigativas con relación a algunos de los proveedores, inspecciones, registros domiciliarios de los lugares en que los bienes y servicios habrían sido fabricados y/o brindados, como así también de varias de las unidades funcionales de la citada edificación, donde se materializó un muestreo al azar a través del cual, sin vulnerar la intimidad de terceros ajenos a la investigación, se corroboró la cantidad, calidad y características del mobiliario en cuestión, a través de la toma de medidas y fotografías y la realización de filmaciones”. Se pidió un estudio al Tribunal de Tasaciones sobre el valor de los muebles pero quedó afuera cómo se hizo y el costo del traslado. Al final de su escrito dice: “Al menos de momento no restarían por producirse otras (medidas) conducentes al descubrimiento de la verdad” , que no está claro cuál es. A la vez le sugiere al juez un nuevo “estudio técnico”.

La querella sin dudas

Hace tiempo ya los abogados de la expresidenta, Marcos Aldazabal y José Manuel Ubeira pidieron que al menos fuera indagada Rossana Caputo y que se investigue a Flavio, que tiene como abogado a Matías Cúneo Libarona, uno de los hermanos del actual ministro de Justicia. Están convencidos de que RF fue financiada por los Caputo.

Hubo dos testigos en la causa que mostraron que todo el trato con Morel fue atípico y dudoso. Lucas Nudelman se ocupaba de los pagos a los fideicomisos con obras en curso. Dijo que Caputo Hermanos se dedicaba a la construcción, no a equipar interiores, y que Rossana no tenía ningún papel relevante en la empresa. Relató que en abril de 2022 le pidieron que buscara presupuestos para Espacio Añelo. Buscó en Neuquén y en Buenos Aires. Flavio Caputo le dijo que de la cuestión de los muebles se ocuparía su hermana. No era habitual, explicó, que se pagara en efectivo, como ocurrió. Este empleado sostuvo que Morel se encargó del traslado y que pidió un furgón cerrado, que no era lo habitual. La querella mostró que él viajó en avión. Otra empleada, María Luján Palferro, confirmó que los pagos fueron hasta fines de agosto. Detalló que Morel retiró 1,5 millones de pesos en efectivo. Dijo no recordar otros pagos cash.

Cuando insistió con la indagatoria de la decoradora a mediados del año pasado, la querella de Cristina presentó una línea de tiempo en la causa con sorprendentes coincidencias entre los pagos a Morel y sus allegados y las acciones violentas de Revolución Federal. La agrupación se presentó en las redes sociales en mayo de 2022.

* El 24 de ese mes Ailén Vallero, socia de Morel, hizo su factura número 0001 (se inscribió en el monotributo para esto) por 2,5 millones de pesos a Espacio Añelo. Cobró seis día después. El 25 de mayo RF hizo su primera marcha con antorchas. Al día siguiente Javier Aris, proveedor tercerizado por Morel que ya había trabajado para Rossana recibió 1,1 millón de pesos de Añelo. El 15 de junio Morel cobró 984.480 pesos.

* Evelyn Balboa, que era novia de Morel, facturó 2,5 millones el 28 de junio, también recién anotada como monotributista. Le transfirieron 1 millón y el resto habría sido pagado en efectivo. El 3 de julio RF marchó a la Quinta de Olivos y el gobierno tuvo que suspender la conferencia en que anunciaban la designación de Silvina Batakis en Economía. En su jura fuero amenazadas a la salida las legisadoras Claudia Neira y Maia Daer. El 9 de julio llevaron al guillotina a Plaza de Mayo. Dos días después otro proveedor que puso Morel facturó 400.000 pesos a Añelo.

* El 21 de julio, RF protagonizó una protesta con amenazas a la entonces vicepresidenta frente al Instituto Patria. El 22 y 25 de ese mes una mujer que participaba de grupos de whatsapp de la agrupación y se identificaba con “Dali Revolución” ofreció un arma para matar a CFK. Cuando la allanaron, encontraron y secuestraron una pistola 9 milímetros. Ese 25 de julio otro tercerizado recibió 196.000 pesos de Espacio Añelo. El 27 María Isabel Said, una jubilada sin experiencia en el rubro de muebles, facturó 3,5 millones para su vecino Morel. Le transfirieron 350.000 y el resto habría sido cash.

*El 3 de agosto hubo acciones de RF en la asunción de Sergio Massa en economía, con golpes a su auto. El 5 y el 9 de agosto Morel obtuvo 500.000 pesos del fideicomiso. El 16 de agosto fue la segunda marcha de antorchas frente a la Casa Rosada donde estuvo Brenda Uliarte, una de las acusadas (presa) por el intento de magnicidio, y también habría estado Fernando Sabag Montiel, el asesino fallido.

*El 22 de agosto Morel y Sosa fueron a provocar a las inmediaciones de la casa de CFK cuando se juntaba una multitud para respaldarla. Fue el día que el fiscal Diego Luciani pidió condenarla a 12 años de cárcel y inhabilitación perpetua. Ese día Morel recibió 250.000 pesos de Santa Clara al sur. El 25, en Twitter Spaces dijo que mataría a la expresidenta haciéndose pasar por militante entre la gente, pero que lo conocían El 28 Sosa y Gastón Guerra, ambos de RF, estuvieron en la casa de la vecina de Cristina, Ximena de Tezanos Pinto. El 31 de agosto Morel emitió la última factura a Espacio Añelo. Los proveedores dijeron que desde ese día no los llamó más. El 1º de septiembre Sabag Montiel intentó matar a CFK del modo que proponía Morel. Demasiadas coincidencias.
Por Irina Hauser

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